Descripción
Un detector de movimiento normal dice que algo se ha movido. Este dice qué se ha movido: es un PIR volumétrico con cámara HD que, al saltar, envía una serie de 1 a 5 fotos a la app. Y no solo al saltar: el usuario puede pedir una foto cuando quiera, programarla a una hora, o dispararla al armar y desarmar o cuando salta otro detector.
Cubre 15 metros con 90° en horizontal, tiene tres niveles de sensibilidad y filtra falsas alarmas con el algoritmo SmartDetect. Las fotos van con más o menos resolución según el tiempo disponible —de 160×128 en 3 segundos hasta 864×720 en 15,5— y de noche funcionan por la retroiluminación infrarroja; el modo HDR ayuda cuando en la escena hay una zona muy clara y otra muy oscura. Es Grado 3, con Superior Jeweller y TurboWings a 868 MHz, hasta 3.500 m, dos tampers y anti-enmascaramiento: detecta si intentan taparlo. Cuatro pilas CR123A, hasta seis años.
Cómo lo instalamos. Va en interior, a la altura que indica Ajax —la ficha da 2,4 m—, mirando de través al paso obligado y nunca de frente a una ventana, a una chimenea o a un radiador, que es lo que provoca las falsas alarmas. Se cuelga en el SmartBracket, que lleva bloqueo con tornillo, y se da de alta por QR desde la app. Antes de irnos hacemos el test de zona y el de señal, y configuramos con el cliente los permisos de petición de imagen: quién puede pedir fotos y cuándo. Eso es privacidad, no electrónica, y por eso lo decide él.
Para la versión que sí es de exterior, el fotodetector de exterior. La central que lo gobierna, si la instalación es grande, el Hub 2 Plus. Y el resto, en detectores de interior Ajax.













Valoraciones
No hay valoraciones aún.