Descripción
Esta es la cámara para cuando la casa ya tiene coaxial puesto. No es una cámara IP: es 4N1, sale por BNC y el formato se elige con un interruptor en la propia cámara —HDTVI, HDCVI, AHD o CVBS— según lo que acepte el grabador que ya está en el armario. Ese es el truco: aprovechar el coaxial viejo y subir a 3K sin picar paredes.
Y sube bastante: 3K real (2960×1665) a 20 imágenes por segundo, óptica fija de 2,8 mm y 110° de horizontal, el ángulo cómodo para una entrada. Lo que la distingue de una analógica normal es ColorVu: mantiene la imagen en color de noche, con luz blanca en vez de infrarrojos. Un abrigo azul se ve azul, no gris. También lleva IR de 20 m para el modo discreto, y Smart Light, que enciende la luz blanca solo al detectar algo.
Cómo la instalamos. Carcasa metálica, IP67 y de −40 a 60 °C: aguanta a la intemperie. Pero no se alimenta por PoE: necesita 12 V CC (3,9 W máx.), así que además del coaxial hay que llevarle corriente hasta el punto — un cable más que en una instalación IP. Antes de nada revisamos el coaxial existente: un cable cansado o un empalme con prisa se nota en la imagen antes que cualquier ajuste. Después fijamos el selector al formato del grabador, ajustamos el encuadre y decidimos con usted si la luz blanca queda en Smart Light o apagada.
Con qué se conecta. Para grabarla hace falta un grabador que acepte esos formatos, como el DVR 5N1 de 4 canales de Hikvision, que trae cuatro entradas BNC HDTVI/HDCVI/AHD/CVBS. Si va a tirar cable de red nuevo, no compre esta: rendirá más una turret IP de 4 MP. El resto de opciones están en cámaras Hikvision.













Valoraciones
No hay valoraciones aún.