Descripción
Tres metros y medio es la altura que resuelve la mayoría de los casos domésticos: por encima de una furgoneta aparcada, fuera del alcance de un brazo desde el suelo, y sin convertirse en un mástil que exija maquinaria para levantarlo. Es el poste que se pone en la entrada de una vivienda, en un patio o junto a la piscina.
Llega desmontado, en dos tramos de 1,25 m más una base de 1 m, y esa es su ventaja práctica: cabe en un coche, entra por una puerta y se ensambla en el sitio. Trae soportes para cámara PTZ y para bullet y soporte de pararrayos. El material es acero galvanizado, que aquí no es un detalle estético: en la costa, con salitre y humedad, un poste sin proteger empieza a marcarse en un par de inviernos. El galvanizado en caliente —el recubrimiento de zinc que regula la norma EN ISO 1461— es justo lo que evita eso.
Cómo lo instalamos. Lo que aguanta el poste no es el poste: es la base. Se hace una cimentación con dado de hormigón y pernos de anclaje, se deja curar y luego se iza y se aploma el mástil; el cable de la cámara va por dentro del tubo, protegido de la intemperie y de manos ajenas, y sale por el punto justo donde va el soporte. Nosotros hacemos la cimentación, el izado, el paso del cable y el ajuste final del encuadre.
Si hace falta ver por encima de más superficie, el poste de 4,5 m. La cámara que suele ir encima, la turret IP de 5 MP. Y los tres tamaños, en postes para cámaras.













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